Confesiones de una delegada

Tenía 26 años. Era la mulatica más popular del batey de Santa Lucía. Y trabajaba en un Comercio que nunca carecía de buen trato. Hoy pocos recuerdan que Susana Caballero Pupo es su nombre de pila, porque en el año 1976 el pueblo la rebautizó como “Masi, la delegada”.

Un día cualquiera

Susana disfrutaba del ir y venir de los clientes, cuando… “Estaba trabajando en la tienda y llegó una representante de la FMC, Ana Guevara. De repente me dijo: ‘Yo tengo mi propuesta…’ Pareciera que todos los vecinos la escucharon, pues poco tiempo después era la delegada de mi circunscripción con solo 26 años. Cómo iba a imaginar que el pueblo, desde entonces, depositaría toda su confianza en mí”. Sigue leyendo

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